miércoles, agosto 24, 2005

El rincón oscuro y peludo del misterio (vol 3)

INTRODUCCIÓN A LA TECNOLOGÍA DE PSICOFONÍAS

En primer lugar tendríamos la técnica convencional, que consiste en colocar un magnetofón lo suficientemente separado del micrófono, para que éste no capte el ruido de arrastre del motor. Necesitaremos de igual forma una cinta virgen de calidad normal. Desde el momento de grabación comienza la experimentación y debemos de guardar el más estricto de los silencios. Cronometraremos el tiempo de grabación y lo dejaremos grabando durante unos dos minutos. Una vez acabada la grabación pasaremos a escuchar. Con un lápiz en una mano, y en la otra la tecla de rebobinado, escucharemos muy atentamente la grabación, teniendo en cuenta que si el proceso de registro requiere silencio, el proceso de escucha requiere más silencio aún. Cualquier tipo de inclusión extraña que escuchemos, hemos de rebobinarla y volverla a escuchar hasta que identifiquemos de que se trata y si no lo logramos lo anotaremos como inclusión y seguiremos la escucha. Hay quien tambien expone preguntas breves y deja la grabación para ver lo que se queda reflejado, pero puede que lo que la cinta nos diga no tenga nada que ver con lo preguntado.

Otra técnica muy utilizada es la combinación de la radio con el sistema anteriormente expuesto. Se ha de disponer de un receptor de radio en Onda Media, ajustado en una frecuencia donde escuchemos un ruido sordo e inexpresivo, que es el que se produce cuando sintonizamos entre dos potentes estaciones de radio. No hemos de dejar que se introduzca ninguna emisora. El resultado de este ruido lo registraremos en un magnetofón, que ira registrando todo el conjunto en la cinta. Es aconsejable no subir mucho el volumen del receptor, puesto que las voces, se forman en el fondo de la grabación y podemos anularlas fácilmente. La ventaja que tiene este sistema con respecto al anterior es que las inclusiones que se obtienen son mucho más claras, pero con la desventaja de que son muy débiles y van acompañadas de ruidos de fondo.

Pero todo esto no es tan sencillo como parece, además, las psicofonías encierran un gran peligro. Lo primero que hemos de averiguar antes de ponernos a indagar en el mundo de las transcomunicaciones, es el propósito con el que lo hacemos y que queremos conseguir. Si de antemano pretendemos pasar el rato, lo podemos pasar de muchas formas.

No hay que olvidarse que la psicofonía es un medio para comunicarse con el más allá, y por ello debemos de guardar un respeto, tanto por lo que significa como a la hora de contactar con entidades, ya que no sabemos quienes son y tampoco lo que pueden hacer. Aunque no siempre tienen una acción física, en ocasiones si el momento reúne las condiciones necesarias, pueden ocurrir fenómenos físicos. Evidentemente si una persona sufre del corazón, no debería en ningún caso adentrarse en este mundo, porque de vez en cuando, te llevas algún susto. Tampoco hay que olvidar una ley muy importante: "Nunca deberemos hacer caso a lo que las voces nos digan".

Y para terminar, una reflexión: "sólo nos queda abrir un poco la razón y plantearnos seriamente la posibilidad de que existan energías, medios, dimensiones, etc... que todavía no estemos en disposición de comprender, y que probablemente algún día alguien descubrirá de manera casual, de la misma forma que se han descubierto tantas y tantas energías".